BRANDED CONTENT, TAMBIÉN EN RRHH

JD HancockDe la misma forma en que el cine y la publicidad han sido siempre compañeros de viaje, también lo han sido la función de RRHH y marketing, aunque hasta hace muy poco tiempo ninguno parecía muy interesado en saber demasiado del otro.

Nos guste o no vivimos en un momento en que para una buena parte de la sociedad, las empresas no son percibidas precisamente como simpáticas. Y a través de nuevas estrategias de marketing y publicidad las empresas lo están resolviendo bien, diseñando nuevos formatos como el dramamanagement, o algunos más conocidos como el branded content.

La esencia de estos formatos no es otra que trabajar los valores de la empresa hacia fuera, hacia los clientes. Creando contenidos en forma de historias donde la marca en vez de ser inclusiva forme parte en sí misma de la historia y la enriquezca.

Y esto que como clientes ya podemos vivirlo en el mundo del cine o la publicidad, ¿es posible hacerlo mirando hacia dentro de la organización, hacia los empleados?

Sí, lo es. Las organizaciones pueden igualmente crear y distribuir contenidos de formación, desarrollo, comunicación, employer branding, o responsabilidad social, y hacerlo en forma de entretenimiento, allí donde el empleado está y quiere consumirlo, trabajando sus valores y desde sus valores, buscando crear vínculos emocionales del empleado con la marca.

Los departamentos de Recursos Humanos cuentan para ello con prácticamente todo a su favor, las personas y la tecnología. Porque los empleados también son clientes, personas a las que les gustan las historias, personas a las que les gusta pasarlo bien, también en el trabajo.

Pero además son personas que en mayor o menor medida ya conviven con dispositivos smartphones y tabletas, tecnologías con las que pueden elegir qué contenidos quieren consumir, la forma en la que quieren interactuar con esos contenidos, y las personas con las que quieren compartirlo.

Durante los últimos años las compañías han invertido cantidades ingentes de dinero en crear contenidos de formación de gran valor intelectual pero con escasa tracción emocional. Y los indicadores de retorno hablan por sí solos. Ahora más que nunca es necesario entender que aprender y divertirse no es un oxímoron, es la única forma de que Recursos Humanos pueda rentabilizar inversiones y contar con personas que más allá de tener un contrato laboral, tengan un vínculo emocional.

Artículo publicado en la revista Observatorio de Recursos Humanos

La imagen es de JD Hancock bajo licencia Creative Commons

Compartido por
Santi Garcia

 

Autor:

Fuente: http://alberto-blanco.com/author/albertoblanco/

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